Se necesitan 10.000 camioneros en Chile: pueden ganar hasta $2.500.000 al mes

El requisito es tener licencia clase A4 o clase AS, que permiten manejar vehículos de carga pesada o articulados.

Si le gusta manejar, tiene paciencia, sigue las reglas y no tiene problemas en sacrificar horas o días de vida familiar por trabajo, emplearse como chofer de vehículos de carga puede resultar una buena oportunidad. 

«En materia de avisos de empleo, el área de producción, abastecimiento y logística quedó en segundo lugar, con el 21,01% de los avisos de nuestro portal debajo del área comercial, que alcanzó el 27,66%», destaca Diego Tala, director de Laborum Chile. Según los datos del último reporte de mercado laboral «Index junio» de esta plataforma, queda en evidencia que el sector de traslado y abastecimiento es «muy importante a la hora de requerir conductores con licencia profesional», asegura. 

Y es que en la actualidad hay varios rubros, como la minería, el sector portuario o el retail, que están necesitando conductores para movilizar carga pesada. Pero cuesta llenar los cupos: «Se estima que faltan unos 10.000 conductores, hay un déficit importante. Antes había muchos choferes que había muchos choferes que hacían transporte de carga por carretera, pero hoy, buscando mejores condiciones laborales, se han ido a la minería y ha bajado harto la presencia en las rutas, donde hacen falta», comentando José Sandoval , presidente del Sindicato Interempresas de Choferes de Camiones de Chile (Sitrach) y también del Consejo Superior del Transporte. 

Carlos Salazar, gerente de desarrollo de la Asociación Gremial de la Industria de Carga por Carreteras Chile Transporte, dice que un estudio del sector en 2017 proyectó que a 2026 se profundizará esta escasez y que faltarán 13.000 choferes, es un escenario de recesión económica: «Hay mucha demanda para transportar cargas generales, para el comercio, supermercados, retail, pero hoy existe poca gente dispuesta porque son personas a las que les debe gustar viajar, estar mucho tiempo solas, y por qué no, hasta postergar a la familia», destaca. 

Opción en el extranjero 

Mario Mateluna, instructor y gerente general de la Escuela de Conductores Profesionales Sencap, resalta que hay mucha necesidad de conductores para movilizar carga desde puertos como San Antonio o Valparaíso: «El sector de carga es el puerto y el destino final generalmente es Santiago; ahí es donde más conductores se necesitan. El tema es que pueden trabajar muchos en la Región de Valparaíso, pero normalmente se terminan yendo al norte, al sector de la minería. Hemos tenido alumnos que se van a Estados Unidos y a Canadá, donde también hay gran demanda para transporte de carretera y forestal», sostiene. 

Salazar recalca que, pese a que es un trabajo de mucho sacrificio «por los extensos viajes y el estar lejos del hogar», es un bien remunerado: «Un conductor de transporte de carga urbana no cobra menos de $1.250.000 líquidos, y puede llegar hasta los $2.500.000 al mes. La familia se posterga, pero también se le puede dar mejor calidad de vida» en lo económico, dice. 

Los que más ganan so n quienes se dedican a transportar carga peligrosa o trabajan en minería. Se funciona con un sueldo base: «A la mayoría les ofrecen partir con $650.000 líquidos y, según los trabajos que realicen, pueden llegar a $1.250.000», precisa Salazar. 

Los requisitos

¡Qué necesita para acceder a estos trabajos? Tener uno de los dos tipos de licencias de conducir que se entregan a mayores de 20 años para manejar vehículos para el transporte de carga: Clase A4, que permite trabajar en vehículos de carga con peso bruto superior a 3.500 kilos, o Clase A5, para maniobrar vehículos articulados de más de 3.500 kilos. 

Salazar explica que los choferes que obtienen esta última licencia reciben una mejor remuneración porque sus camiones pueden llevar carga de hasta 45 toneladas: «En el caso de la licencia 4A, el sueldo va desde $700.000 y $900.000. Es difícil que sobrepasen el millón de pesos al mes», indica. 

Se requiere aprobar un curso teórico y práctico en una Escuela de Conductores Profesionales, para lo cual el requisito es tener dos años de antigüedad con la licencia clase B: «Un curso completo, con simulador, clases prácticas y certificados, entre otros, cuesta al rededor de $400.000, si se pasa de licencia Clase A4 a Clase A5, y si pasa de licencia Clase B a Clase A5 ronda los $900.000, dependiendo de la escuela», explica Mateluna, de Sencap. 

Los cursos duran 225 horas aproximadamente y se pueden sacar en un periodo de casi tres meses. Luego se rinde el examen en la municipalidad respectiva, que otorga el documento por un costo cercano a los $50.000. 

Mateluna cuenta que también se entregan becas en el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence) por medio del programa «Fórmate para el trabajo, línea Transporte»: 

«En Santiago se entregaron del orden de 1.500 becas este año», dice. 

¿Por qué en el mercado se valora más a los choferes que cuentan con experiencia o capacitación, o han sacado previamente la licencia A4? Salazar dice que «pocas empresas o personas están dispuestas a pasarles un vehículo de 45 toneladas que vale US$100.000 y transporte más de $100.000.000 en carga a conductores sin experiencia»

¿Cómo es el trabajo en el día a día? Los entrevistados concuerdan en que depende mucho del rubro. Los conductores mineros, por ejemplo, laboran por turnos: «Tienen modalidad de descanso diferentes: trabajan 10 o 15 días y luego descansan esa misma cantidad, lo cual lo hace muy atractivo, ya que quienes trabajan en carretera pueden tener intervalos de tiempos de espera de uno o dos días, mientras se carga y se descarga. O estar atento a imprevistos, como el cruce de la cordillera o el cierre del paso Los Libertadores, que en las últimas semanas ha estado cerrado por 10 días debido al clima. O sea, son periodos en que se está más tiempo alejado de la familia», precisa Sandoval. 

Fuente: www.lun.com